Recordando a Enrique Sánchez, un gran periodista y director del periódico quincenal “La Voz de Alcalá”.
De mis años en Alcalá de Guadaíra
Cuando mi mujer, Maru, y yo decidimos irnos a vivir a Alcalá de Guadaíra, el 1º de diciembre de 2007, para ejercer de abuelos, dejamos atrás Premià de Mar en Barcelona, donde vivíamos desde 1979. Éramos andaluces que nos llevaron a Cataluña con tres años, en 1955. A mí, desde Álora, Málaga y a mi mujer desde Alcalá la Real, Jaén.
Nuestra hija mayor vivía en Alcalá de Guadaíra desde el año 2000.
Iniciamos una nueva etapa en nuestras vidas y ejercimos de abuelos del primer nieto Andrés y la recién nacida Lucía.
La primera cosa agradable que encontré en Alcalá fue que tenía un periódico y comencé a leer “La Voz de Alcalá”. Me gustó el arrojo de la publicación teniendo en cuenta los poderes fácticos locales encabezados por el gobierno municipal del PSOE con mayoría absoluta. Me gustaban, y me siguen gustando, los artículos de Enrique Sánchez porque de ellos salen borbotones de valor y dignidad.
Meses más tarde llevé a la Biblioteca municipal, que no me gusta el nombre franquista que tiene, un ejemplar de cada libro que había publicado y entre ellos iba “México y el nuevo Zapatismo” (2004 en francés y 2006 en español). Libro traducido de lectura obligatoria sobre México en varias universidades francesas y presentado en la Feria del libro de Bruselas (2005), en el 25º Salón del Libro de París (2005), Feria del libro de Saint Malo (2005) y Sant Jordi en Barcelona (2006). Al cabo de varios meses quise comprobar que mis libros estaban en la Biblioteca y cuando llegué me dijeron que no figuraban. Pedí una explicación y me respondieron que hablara con el director, el Sr. Francisco Trujillo. Su respuesta fue que el libro era “indigenista” y decidió tirar todos mis libros a la basura.
El ignorante director de la Biblioteca no tenía ni puta idea de quien era Fray Bartolomé de las Casas. El primero en denunciar las masacres de indígenas, con las espadas del ejército de Castilla, que dejaron casi 50 millones de muertos en los siglos que okupó tierras y robó de todo en América.
Bartolomé de las Casas nació en Sevilla en 1474, fue teólogo, filósofo, fraile dominico, sacerdote y obispo. Autor de “Brevísima relación de la destrucción de las Indias” (1552). Fue testigo presencial de las atrocidades del ejército castellano y las detalló en su libro.
Señor Trujillo: el obispo Bartolomé fue el primer “indigenista”. ¿También tiraría su libro a la basura?
Sentí en mis carnes el sectarismo del PSOE de Andalucía que había creado un nuevo Régimen político:
El que se mueva no sale en la foto.
Reclamé que me devolvieran todos los libros. Y a partir de ahí, tuvieron que comprarlos y devolvérmelos. Había elecciones.
Otra cosa agradable que encontré en Alcalá fue la existencia de una Asociación Cultural Andaluza Carlos Cano, al que tuve la suerte de conocer en febrero de 1991, con motivo de la entrega del premio “Andaluz del Año”, premio que recibió de la Casa de Andalucía en Barcelona de la que yo formaba parte como responsable de Cultura Flamenca. Aquel día le dije que acabada de escribir un cancionero y le pedí que me escribiera el Prólogo. Me dijo que si le gustaba lo haría. Al cabo de un año apareció en mi fax un poema para el Prólogo. Intenté publicar el libro, pero las letras eran “políticamente incorrectas” ¡¡En 1992!!
Decidí guardar el cancionero “Desde mi ventana: canciones de Rock” durante veinte años hasta que lo enseñé a la Junta de la Asociación Carlos Cano de Alcalá donde vieron el poema de Carlos para el Prólogo. Les propuse publicar el libro y cederles los derechos de autor a la misma Asociación, pero no disponían de fondos para su publicación, aunque me pidieron que realizara una presentación del Homenaje a Carlos Cano, que se llevó a cabo el 30 de octubre de 2009 en la sede de la Asociación. Mi única condición fue que me acompañara un músico y tuve la suerte de contar con uno de los mejores armonicistas de Blues, Manuel Soto “Ito”, mientras yo recitaba las canciones.
Después del recital, mi hija Raquel me dijo que debería crear un grupo musical y le hice caso.
Acababa de nacer Bluesía que se presentó en el Swing Café de Alcalá el 30 de enero de 2010. La formación inicial se mantuvo hasta 2013 y realizaron más de treinta conciertos en Sevilla, Huelva, Málaga y Barcelona.
A partir de 2014 se incorpora Carlos Romero con una nueva formación que se presentan en Madrid ese mismo año.
Graban el I CD “Terciopelos” (2015) con la colaboración de Ana Reverte. En 2020 graban “Transiciones” con la colaboración de Miryam Flores y la dirección musical de Carlos Romero.
En enero del próximo año saldrá “Paisajes peninsulares” que cuenta con la extraordinaria colaboración del músico alcalareño Álvaro Gandul. Carlos Romero ha compuesto toda la música.
Soy un escritor de impulsos ante situaciones que me provocan escribirlas. Había publicado muchos artículos en la prensa escrita de Barcelona, pero nunca me había planteado una colaboración continuada con un periódico. La respuesta de un empresario alcalareño del transporte que dijo: “Me suena…. algo me suena”, a mi pregunta: “¿Sabes que es la globalización económica?” me puso en marcha.
El desconocimiento del empresario sobre el sistema que estábamos viviendo me llevó a plantearme publicar un artículo y crear una sección en el periódico. Me encontraba con el reto del espacio y el número de palabras que exige cualquier publicación periódica y decidí presentarme en la sede de La Voz de Alcalá. Fue cuando conocí a Enrique Sánchez para platearle el proyecto al que respondió: “Tienes las puertas abiertas y la libertad para escribir lo que quieras en el periódico”. Un gesto que nunca olvidaré en aquella Andalucía con la libertad encorsetada. ¡Gracias Enrique!
Y así nacieron las distintas secciones donde publiqué 55 artículos:
Una voz global desde el puente del Dragón
(septiembre 2008 a marzo 2010)
Petardos de largo alcance desde Alcalá de Guadaíra
(abril 2010 a octubre 2011)
No hay pan para tanto chorizo
(noviembre 2011 a diciembre 2012)
Historias de mujeres en prisión
(abril 2013 a junio 2014)
Ha sido una experiencia inolvidable y un enorme ejercicio que me ha servido para conseguir el punto que me faltaba como escritor que es dominar el espacio y las palabras. Y gracias a ello pude escribir “Microrrelatos de 100 palabras sobre el fracaso” para niñ@s de 10 años.
Mi mujer y yo regresamos a Premià de Mar el 26 de abril de 2016, por cuestiones familiares. Las mismas que nos trajeron a Alcalá nos devolvieron a Premià. Ayudar a nuestra hija menor, Lorena, que acababa de divorciarse con dos hijas: nuestras nietas Candela y Mia. Desgraciadamente, mi mujer y compañera de la vida falleció de un cáncer a los dos años de regresar a Premià, en 2018. La muerte es la putada de la vida.
Nunca olvidaré los años felices que vivimos en Alcalá de Guadaíra.
¡Gracias, Enrique!
¡Por tu valor y dignidad!
Juan F. Vergara
Premià de Mar, octubre 2024